Tesoros de El Prado, prohibido hacer fotos, aunque algunas logré
Velázquez y Goya, vanguardistas que se retrataron así mismos
Visita obligada a El Prado, la mala noticia es que no dejan tomar fotografías, la buena, visita guiada que me dio perspectiva y gocé muchísimo de la mano de Víctor, guía erudito. Primero por ahí, mirando sola las obras de arte, Tziano, Tintoretto, Veronese…Qué impresión La Dolorosa con las manos abiertas y Ecce Homo de Tiziano, encargo de Carlos V, Emperador y de su hijo Felipe II. De Francisco de Goya, La reina María Luisa a caballo, este llamado Marcial, al fondo el monasterio del Escorial y la sierra madrileña. El retrato fue comenzado en La Granja, verano de 1799, concluido en El Escorial a principios de octubre. Goya se inspiró en el Retrato ecuestre de Isabel de Borbón, de Velázquez. También de Francisco de Goya, en el cenit de su carrera, el estupendo retrato del Rey con toda su familia en el Alcázar, ahí se retrata el mismo Goya, qué atrevimiento vanguardista, como antes lo había hecho Velázquez en Las Meninas.
Después, a las 5 pm., nos unimos a una visita guiada, mucho mejor, de hora y media, con un tal Víctor. Flamenco Rogier van der Weyden, tríptico con arcos y flechas indicando quienes comisionaron la obra de arte; también las figuras de María y Jesús mostraban arcos y flechas mostrando al mecenas. Las muy famosas Meninas de Diego Velázquez, ahí Nicolates maltratando al perro porque llega el Rey y hay que reverenciarlo. A un lado Bufona y la niña Princesa Margarita tomando una cerámica de vasos quebrados (veneno, entonces se creía que tenía poderes mágicos que venían de México). Margarita de piel pálida y delgada va a morir a los 21 años, no solo por la cerámica, igualmente por el maquillaje de plomo y la pintura de labios con mercurio.
Pedro Pablo Rubens, barroco de la escuela flamenca, Las Tres Gracias, aparece siempre su esposa, cuerpo como paradigma de sensualidad de mujeres más maduras, Rubens había colgado la pintura en su habitación para mirarla todos los días, y en El Rapto de Helena, (que no se llama así, sino el Juicio de París), Afrodita simbolizando amor y belleza. Por fin trabajo de perspectiva de Tintoretto, El Lavatorio, gran formato, una de sus obras más importantes pintada entre 1548 – 1549, hay que verla de lado para entenderla y todo cambia, se mueve con uno.
Regresando a Goya, me parece que el guía dijo que Goya se retrata así mismo en el retrato del Rey y su familia, pero no sé…sí en La familia de Carlos IV, 1800, está el artista a la izquierda, ante un lienzo y mirando al espectador, observando la escena que él mismo está pintando. Goya había ido de casa en casa para realizar los bocetos de cada uno de los personajes, los miembros de la familia no podían posar para él, reunidos en un mismo sitio, tenían miedo, era el tiempo justo después de la Revolución francesa. No vaya a ser la de malas…
Ya con los pies deshechos, todavía fui a ver la Mona Lisa, d`après Da Vinci, preciosa, lástima que no permitan fotos en El Prado. No dio tiempo de ir a la tienda para comprar un libro sobre sus tesoros, a casa bajo lluvia y frío. Descansar un poco y a cenar en Juana La Loca, alcachofas a la parrilla, anguila en arroz y foie gras, rabo de toro, filete de res, postre de piña, merengue y coco. Caminamos un poco y guagua que nos dejó en la puerta del hotel.












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