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La Habana II. Contradicciones en mi tierra, lo bueno y lo malo Fiesta, mar y arte, mejor no se puede

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Feliz en mi tierra, infeliz también. Feliz por el mar, las nubes y palmas, sistema de salud que funciona, me consta por un amigo extranjero a quien atendieron de emergencia, rápido, en el hospital Ortopédico Docente Fructuoso Rodríguez. No pidieron ni documentos ni dinero. Infeliz por La Habana que se derrumba y los mosquitos que han enfermado a casi todos mis conocidos: Chikunguña, oropuche, sika o dengue por ahí. Fiebre alta y muchos dolores, no se puede ni caminar, no hay fuerza en las manos, como si tuvieses artrosis de un anciano , Detergente siempre, hasta en la cara, orejas y dedos de los pies. Apagones a cualquier hora, de 12 y 16 horas, a veces tres días seguidos, salgo a caminar en la oscuridad, brisa, noche y gente preciosa. Gasolina tampoco hay, se consigue a sobreprecio. Así las cosas. Y sin embargo…fiesta el segundo día de mi llegada en la Embajada de Noruega , como si nada. Mucha gente contenta en la isla tropical. El Embajador es coleccionista de arte contemporáne...

La Habana IV. Yo buscaba conchitas y cangrejitos en la arena blanca

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El africano Agustín encontró a Yemayá entre las olas La Habana, a media hora está Santa María del Mar, playa de aguas transparentes, azul turquesa, azul cielo, verde claro, verde esmeralda y azul oscuro. Un paraíso de arenas blancas y finas, palmeras y horizonte infinito. Salvaje. Los paraguas azules en la arena, con sus varillas al aire que rajan la tela. Me dormí, de pronto, una hora entera. El viento muy suave en la cara, el murmullo de olas que rompen tranquilas, el sol me da rico en el cuerpo. Todo es paz, ensueño y felicidad. Arena limpia con conchitas. Cangrejitos que corren a sus agujeros. Mar sabroso, cálido, sin algas ni aguas malas. Hay muchas familias cubanas, niños de todas edades, bebés recién nacidos. Él se fue a nadar, yo caminé en la playa. Respiré el mar y di gracias al Señor por tanta belleza. Entré a los bancos de arena, moviendo el agua cristalina. Recogí piedritas, ahora están conmigo en mi altar entre libreros, en casa Alpes. Mar que cura todo, mar que consuela,...