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Mostrando las entradas con la etiqueta José Manuel Springer

Gritón II. Feliz por aquí, con mucha luz

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¡Yo voy!, gritó Gritón  Nina Menocal: – ¿Cómo andas por allá arriba, querido Gritón ?  Antonio Gritón: – Feliz de la vida, sentado en una nube blanca, ya vi a Basquiat , me va a ayudar con la Antena para cambiar el mundo , desde aquí.  NM: – Uyyy, estás picudo, y Perla quiere saber si has visto a Helen.  AG: – Sí, glamorosa, peinada y guapa como siempre, sobre todo muy joven.  NM: – Lucina Jiménez, Santo Espinosa de los Monteros, Oscar Ratto, Mookie, por supuesto Adriana, Esmeralda, Javier Córdoba, todos extrañándote.  AG: – Diles que estoy en el Paraíso, aquí hay mucha luz para pintar.  NM: – Seguro lo saben, bueno yo estoy triste.  AG: – ¡Pues YA!  NM: A ver, te cuento de Joe Springer.   AG: ¿Qué dice?  NM: Que en 1990 conoció a un canadiense en un taller de litografías en Estados Unidos, ahora el Tamarind Workshop en Albuquerque, New Mexico, y propuso artistas para una exposición. No te conocía aún, Gritón, pero vio tu ...

Gritón I. Superabrazo de colores desde aquí y deja de ser celosa.

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  No confíes en el Santo, ya sé que me critica   – ¿Ya llegaste por allá mi querido Gritón?  – Apenas, tantos homenajes aquí abajo y no quise perderme ni uno.   – Estoy celosa.  – ¿Cómo Nina?  – Yo creía que me querías tanto, ahora veo que querías a demasiadas otras personas.  – ¡Jajaja! Superabrazo, desde aquí, sí, desde aquí te sigo queriendo.  – Oye, conocí a Pilar, a Silvestre y a Esmeralda y a un nietecito tuyo también.  – ¿Cómo los viste?  – El bebé rechoncho, hermoso, rubio con cachetes color de rosa y ojos grises. ¿Quizás tú eras así?  – ¡Claro! Cuéntame más.  – Pues Silvestre estaba muy sensible, sus ojos aguados todo el tiempo.  – ¿Adriana?  – Ay, ay, cuándo me llamó no podía ni hablar. Chilla y chilla, dice que la cuidaste mucho, que la querías con locura.  – Sí. Desde aquí voy a hacer una Antena para cambiar al mundo, va a tener 5 brazos, uno para Adriana, el rojo, otro para Pilar color naranja, ...

Lluiz Simoes llega a México con proyectos interesantes

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Con mi nieta Eugenia la Bella recorrimos la ciudad de Gaudí Hace rato que ando perdiendo la memoria. No tanto de los días que acaban de pasar -y de cualquier forma llevo un breve diario- pero sí de épocas de mi vida. Enormes lagunas. A veces Joel cuenta una historia donde aparecemos ambos, pero como que yo nunca vi esa película. Jorge, el chofer, también narra episodios divertidos de mi galería de Zacatecas, colonia Roma, y los protagonistas de entonces éramos los artistas y yo. Me río divertida al oír, sorprendida, tales extravagancias. Por eso me apuro a escribir la historia de la galería, con ayuda de los que ahí convivieron conmigo y los creadores que exhibieron. También tengo pendiente una novela algo autobiográfica. Y ahora Lluiz Simoes me escribe, que viene a México y quiere verme. Yo sé quién es, artista barcelonés que me enseñó su divina ciudad cuando estuve por ahí hace años, con Eugenia la bella, mi nieta. Pero no sé más. Así se lo dije ahora que estuvo aquí. Quedó en manda...

De París a Moscú, exhibición retrospectiva de Ilya y Emilia Kabakov

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Con mi casa a cuestas, casi todo lo que es mío, el hombre en muletas Ordenando clósets en mi cuarto me encuentro con una libreta de ruso. Estoy estudiando el idioma en internet y para eso aprendí el alfabeto cirílico. Son 33 letras, 20 consonantes, una semivocal y dos letras modificadoras ("signos": ⟨ь⟩ y ⟨ъ⟩) que alteran la pronunciación de la consonante precedente y/o de la vocal siguiente. Más o menos. Aprendí a decir muchas cosas como huevo, sándwich, pan, periódico, leer, tomar, comer, escribir, perro, tren al aeropuerto, ¿dólares o euros? Yo me llamo Nina, ¿qué hace usted?, gracias y ¿dónde puedo comprar? Total que de París volé a Moscú en Air France 1145. Llegué a un hotelito llamado Ukraina Hotel, al lado del famoso Hotel Kempinsky donde se quedaron los también muy famosos artistas Ilya y Emilia Kabakov y la curadora Jill Silverman que los representaba en Londres.  Viajaba con el crítico de arte mexicano  José Manuel Springer . Allí conocí ...