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Marie Thérèse Hermand de Arango, 1948 – 2022, Generala de la Cultura Popular

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Pienso  que sin ti la vida se me hace más plana. Quiero decir, aburrida, vacía. Eres controladora, terca, las cosas son blancas y negras, nada de grises. Siempre tienes la razón y se hace lo que tú dices. Sabes lo que quieres y no cejas hasta conseguirlo. Por eso construiste palacios de tus sueños. Generosa también eres luz, ocupas los espacios por donde entras. Te ríes, te carcajeas. Tienes un encanto especial. Te sigo y los demás también. Llegaste a los 16 años, para quedarte. Te robaste al mejor, Manolo, al que todas hubiésemos querido. Sí, eres tremenda. Seguro se te subió a la cabeza y por eso andas tan orgullosa. Pisas fuerte. Ah! Pero eres hermosa y cuando quieres, cariñosa. Ay, Teresita, cómo te extraño, cómo te quiero. El Museo de Arte Popular es tu casa, ahí tu alma, lo mejor de ti. Lo hiciste para compartir con todas y todos. ¡Y cuánto trabajo te costó!    –       ¿Cómo andas por allá arriba?– pregunto  –        Fel...

La cuarentena diaria, hoy la voz de Pedro Infante y las Jacarandas azules o moradas, dedicado a Ana, Mercedes y Teresita

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Las Ninfas sin círculo Pasaste a mi lado con gran indiferencia, tus ojos ni siquiera voltearon hacia mi; te vi sin que me vieras, te hablé sin que me oyeras y toda mi amargura se ahogó dentro de mí …La voz de Pedro Infante.  Todos los días en la mañana voy a Las Ninfas en la Tercera de Chapultepec, camino 10 minutos con las pesas en mano, salgo y regreso a mi casa. Tachito me acompaña.  Ya leí el Vendedor de Silencio de Enrique Serna, sobre el periodista brillante y corrupto Carlos Denegri, misógino, ultimado por su esposa Natalia en 1968. Lo había sacado del  Excélsior  nada menos que el incorruptible Julio Scherer, tal como Robespierre, el puro de espíritu y profesión. Fui a Gandhi y compré una novela criminal de Jorge Volpi, la verdadera historia de Florence Cassez. Al regreso quise “reposar” un rato, casi una hora, respirando, inhalando lo bueno, exhalando lo malo.  Después subí a la oficina, ya estaba Ricardo. Tachito también s...