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Mostrando las entradas con la etiqueta Esther Pliego

Tania Libertad en el Cocotal de los Guiness, estrella mundial

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La invitación al Jardín Botánico de Acapulco, un tesoro natural  Llegó Liliana del frío, de Aspen, Colorado. Como si nada dijo vamos a la Playa. Allá fuimos a Tres Vidas, la intención era caminar. Pronto nos encontramos a Billy Guiness saliendo de las olas, el mar azul fuerte, cielo claro. Quisimos entrar al Cocotal a darle un abrazo a Lucy Gómez de Parada , su hermana Gaby acababa de dejarnos. Lucy ya sin hermanas, Paty hace un rato y ahora Gaby. Estaban sus hijos con ella, Pedro Armendáriz Jr. y Federica , casada con Alex , dueño de El Charro . El Charro a su vez es compañero de caminatas de mi Colmillo , por las tardes en Parque Vía Reforma, aquí en la Ciudad de México. Perdón, regreso a Acapulco, a aquellos días de sol, días felices. El mar lo cura todo. Billy con su super Nikon captando imágenes de Tania Libertad , ganadora del Grammy Latino a la excelencia musical y tantos premios más. Pronto cayó el sol en una línea de colores naranja.  Ya en la casa Karibú regalé a...

Esther y Hugo cumplen 70 años de casados, rodeados de hijos, nietos y bisnietos

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Toda la familia participó en el evento, para no olvidar. Para mí y para Joel ha sido muy importante la cercanía con Esther Pliego y Hugo Salinas , como siempre he insistido los amigos son importantes, pero la familia aún más. En este caso hablo de primos que se adoran, y de familia, Hugo y Joel. El papá de Hugo, Hugo Salinas Rocha , y Joel Rocha Garza , mi suegro, eran primos y amigos inseparables. Joel Rocha Rivero, mi marido, conocía a Hugo Salinas Price desde joven, pero entonces Hugo ya estaba casado y trabajaba, así que Joel jugaba con Richi, el hermano menor de los hombres Salinas Price. Un día hace 25 años Hugo y Joel se vieron en un evento del MAP, Museo de Arte Popular, ahí retomaron el gran cariño y la amistad, a partir de entonces no se han dejado de ver. Hemos convivido con Esther y Hugo en el Mar de Cortés, en Acapulco y en esta Ciudad de México. Mucho nos han visitado en casa Alpes, a pesar de las escaleras como pirámide que hay que subir, y nosotros a ellos en el Pedreg...

Se le aguan los ojos cuando habla de Esther, dedicado a Hugo Salinas Price

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Un día de lluvia a la UNAM, el campus más bello del mundo  Hugo Salinas Price, primo al que Joel adora, admira a China, que ha salido adelante con economía independiente. Y más a Rusia desde hace años, por el sistema político que precisamente no es una democracia; funciona según la intención de sus gobernantes, como reloj. De eso conversamos en la comida a lo alto del edificio Elektra en el sur de nuestra ciudad. Se le aguan los ojos cuando habla de Esther, amor de su vida, mujer que ha estado a su lado 60 años o más. Recuerda todo, desde la luna de miel por toda Europa en aquel Fiat Millecento, que cuando lo vendió pudo recuperar gran parte de lo que había costado. Estuvieron seis meses en el antiguo continente mientras acababan los dólares, regalo de bodas de Hugo Salinas Rocha, su papá. De regreso a México los recién casados pasaron por Estados Unidos, se habían gastado todo el dinero y la abuela en Filadelfia prestó para el taxi que los llevó al aeropuerto.  Hugo Salinas P...

Para Neruda el mar es torrencial e infinito, para mí el alma y la vida, dedicado a mi amiga de ojos azules Esther Pliego

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Los amigos siempre en el pensamiento y corazón, tiempo líquido. Seguimos con el mar porque lo traigo adentro como una canción después del silencio. Pablo Neruda decía del suyo, el de Chile, el mar tremendo, con barcazas en espera, con torres de espuma blanca y negra, con pescadores litorales educados en la paciencia, el mar natural, torrencial, infinito. No cambia, estoy yendo al mío del Pacífico desde el mes de julio, una y otra vez. Extensiones en la Riviera Diamante desde Pie de la Cuesta hasta la playa Bonfil, caminando horas y meditando, cerrando los ojos, sintiendo el llamado de las olas, su calor y ritmo, su llanto, su gran amor.  Voy tranquila y feliz, escucho, respiro. Observo la elegancia de la garza de plumas blancas pegadas a su cuerpo esbelto, cuello largo y estirado, pico amarillo y patas negras. Camina como para atrás. Los humanos aparecemos en su paisaje; me comunico con ella y ella con la naturaleza, formamos uno, tiempo liquido. La garza no se inmuta. Es su casa ...