Recuerdos de París, marzo de 2026, con Alina


Clair-obscur en la Bourse de Commerce, luego el árbol de Parreno9 

Con Alina fuimos al departamento de unos ingleses elegantes, amigos de ella, y luego a cenar al restaurante de barrio, París – 8e Arr., estaba Patricia Marshall, curadora de Eugenio López mi amigo adorado, me dio gusto verla. En blog anterior mencioné la exhibición Clair-obscur de la Bourse de Commerce Alrededor de cien de obras de artistas de la Colección Pinault se vieron a través de un juego de luces y sombras, en referencia a la famosa técnica del *claroscuro*, en la pintura desde el siglo XVI y en la obra de Caravaggio. Se me pasó comentar las piezas de Rober Gober, instalación con puerta rematada por bombilla roja, de la cual emerge, a ras de suelo, un haz de luz que sugiere espacio oculto. A los lados periódicos que retratan la vida en Nueva York de esa época, sus esperanzas y ansiedades, umbrales recurrentes en la obra de Robert Gober —a veces en forma de ventanas o aberturas enrejadas— y señalan, como los espacios descritos en cuentos, lugares mágicos y siniestros que transitan hacia otro mundo (como The Wizard of Oz). Lugares íntimos y secretos, o lo inconfesable que tienen lugar en el hogar. Igual el artista fragmenta los cuerpos, pierna por ahí, torso por allá, la vela en la pierna. 




 







Danh Võ, artista vietnamita que vive y trabaja en Dinamarca, huyó de su país a los 4 años con su familia, como uno de los “boat People” en balsa improvisada, lo recogió buque de cargo danés. Trabaja en referencia al exilo, la historia colonial, la memoria…souvenirs, fotos, cartas, y documentos de la Guerra de Vietnam. Pues así es esto, a mí también me tocó el exilio y distanciamiento de la gente de la infancia. Pero uno se inventa otro mundo, quizás mucho mejor. 






Bruce Naumen, campesino del medio oeste americano y artista muy cotizado en la actualidad, usa el cuerpo en su arte, y su trabajo es “fundamentalmente el resultado de la ira que la condición humana provoca en él”. Alberto Giacometti, escultor suizo que explore la figura humana, se mudó a París en 1922 y se unió a los Surrealistas, después se separó de estos, buscando una visión humana de la existencia personal. Su estética: geométrica, cubista, en los años 40s las figuras se volvieron largas y demacradas para explorar a la persona en su fragilidad y soledad. En cuanto a Bernard Dubuffet, él pensaba que el desastre de la II Guerra Mundial se debía a la sociedad burguesa, entonces su arte refería seres grotescos de la calle, y otros inestables y confusos. 






Bueno, pues después de la Collection Pinault, Alina y yo comimos en un Bistrot cerca del árbol de Philippe Parreno, que forma parte de su famosa serie de esculturas Fraught Times: For Eleven Months of the Year it’s an Artwork and in December it’s Christmas (serie de árboles de Navidad en aluminio fundido, acero, pintura, polvo de mármol y polvo de diamante)… Caminando a Rue de Rivoli a conocer a la novia de Fernán Morales, coreana que no habla ni español ni inglés, viendo fotos de familias Morales Ayuso. Tere y Antón nos acompañaron al Relais St. Sulpice, foto con Alina delante de Nôtre Dame. Baño en tina, a dormir.

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