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El mar siempre regresa; sus montañas saladas se alejan, pero vuelven; abren las cicatrices de la arena; rebosan de infinito los ojos que lo miran, dedicado al pelícano en mi vida

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Poema que me encanta. El mar en mí, es una herida en mi alma, lo siento aquí en el vientre. Miro el mar cuando hace la raya del horizonte y lo escucho. Sus olas como truenos me quieren dar lo verdadero, se llevan la basura, lo que no vale. Viene y va, tiene ritmo, baila. El quiere que lo recuerde, que lo tenga siempre, que no lo deje ir. He sido feliz contigo, te amo mucho, la mer.    El mar regresa siempre  porque siempre está solo;  vuelve a buscar las playas.  Regresa.  Sabe que te hallará  porque los que están solos  saben que alguien está siempre esperándolos.  Es cierto que siempre lo espero, él regresa a mí y yo voy a él. ¿O será la mar? No tiene sexo, es uno y otra. Hermosa, vestida de azul, vienes por mí, me elevas como mujer gigante con brazos abiertos, me abrazas, me cargas, me llevas contigo y adentro. Hasta lo lejos de tu color azul y sabor de sal; siento un rico frío en la piel y sobre los ojos, recuesto mi cabeza en tu brazo d...

Olas que llevaron hasta la locura, concierto de flauta Beethoven Novena, dedicado a Fabricio otra vez

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Hay cangrejos, conchas y sobretodo gaviotas blancas sobre árboles en la Laguna Desde el mes de julio he estado viajando al mar, tanto añoro París y Berlín que con la COVID se convierten en arenas de la Riviera Diamante, azules Cerúleo, Zafiro y Egeo del Pacífico, arbustos de Las Brisas. Pasión de olas que llevaron hasta la locura, nostalgia de la infancia en el Atlántico. Oigo música, a veces Pedro Infante y otras sinfonías de Mahler; escribo y corrijo blogs, me pongo sábila en el pelo, cremas de Sisley en la cara, saco vajillas de porcelana y copas de cristal para la comida. Veo series de política en Netflix y cuando ya no se qué hacer vuelvo al Océano donde todo tiene sentido.  Viajes inolvidables con Esther y Hugo, Joel y Emilio. O sola yo al Revolcadero con mar, montes y cielo, uno en otro como olas que confunden realidad con magia, cómo estrellas que escriben en el pálido firmamento.  Sin embargo la ansiedad me embarga, ni la poesía ni la música pueden evitarlo, me pico ...