Casa México un “must” en Madrid, Colección Vicky y Marcos Micha Levy
El Diego Rivera, retrato de Henri de Chatillon, cuadro muy queer para ser de Diego
Recuerdos del viaje a Madrid, ciudad que cada vez veo más linda, clara, clima de brisa sabrosa, limpia y gente feliz. Ese día amanecí a las 10 am., desayuné café con leche y fruta, me maquillé y escribí en el diario lo de ayer. A Casa México, cuyo edificio es parte de la Embajada de España. La Fundación Casa México tiene como misión principal promover nuestro país en España, en la economía, arte desde el prehispánico al contemporáneo, y gastronomía, básicamente. Su presidente es Valentín Díez Morado y la directora Ximena Caraza Campos. Muy hermoso el lugar, lleno de artesanías y textiles. En las salas de arriba, por primera vez en Europa, la espectacular muestra Rebeldías vanguardistas del Siglo XX, obras de la Colección de Vicky y Marcos Micha Levy. Vimos piezas de José Clemente Orozco, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Nahui Olin, Saturnino Herrán, Manuel Rodríguez Lozano, Juan O ‘Gorman, Carlos Mérida, Roberto Montenegro. Pero en particular del caricaturista Miguel Covarrubias, predilecto de los Micha, con piezas divertidas que trabajó en las ciudades de México y Harlem, Nueva York durante la primera mitad del siglo XX. Retratos sugerentes de celebridades, Clark Gable versus Edward Prince of Wales; o Howard Chandler versus Pablo Picasso. Me gustaron los retratos de Stalin, el Emperador Hirotito y Otto Kahn, empresario de la ópera y extraordinario banquero. También hay obras de los europeos Pierre-Auguste Renoir, Marcel Duchamp y Pablo Picasso; los mexicanos Rufino Tamayo, Francisco Toledo, y Matías Goeritz, estos últimos, los mexicanos, los que más me gustaron.
A ver, de Diego Rivera, el gran retrato de Henri de Chatillon, modisto, me dio vuelco al corazón, enseguida supe que era Henri de Chatillon sin leer la ficha técnica, he estado ahí, me dije, recordé el traje sastre verde perico que me regaló Joel cuando éramos novios, Abuela y Mami decretaron que no podía aceptarlo por normas de decencia. Claro que lo recibí y me lo puse felizmente. Según el artista José Arturo Martín, uno de “los Martines”, nunca he visto un cuadro tan queer, siendo de Diego Rivera, que era muy macho... Los mapas de Covarrubias de animales, etnias y alimentos le parecieron una joya.
Comentó también “Covarrubias es lenguaje de la modernidad”, mientras que Javier Sicilia añadió que sus dibujos, de Covarrubias, pertenecían a la nueva objetividad sin querer irse al abstracto, documentos de la época.
Ahí en Casa México (restaurante Punta Arenas) comimos con los artistas José Arturo Martin, Javier Sicilia, Glenda León, Polito Martens, Rosa Brun, y la curadora canaria de Tenerife, Paula, joven y pelirroja. Yo pedí muy mal, risotto con esquites, me cayó pésimo, pero tostada de atún antes que estaba rica.
Luego al Corte Inglés de Serrano, por cierto, la cadena se inspiró en El Encanto de La Habana, de antes de la Revolución cubana, para hacer de su tienda el éxito que es actualmente. iba con un encargo de Emilia, última vez que acepto encargos, son tiempo precioso que se esfuma, en fin, además perdí mi telefonito y lo encontré por ahí en una caja. Luego compré para mí cremas de Sisley, carísimas, como también lo fueron las japonesas de Sensai, vi en Carolina Herrera vestido precioso de polka dots blanco y negro, me dio flojera probarme, por fin a Global Blue a hacer la detax (tax free), Ahí me encontró Polito una vez que tuve wifi para llamarlo.
Al Reina Sofía a volver a ver El Guernica (1937) de Pablo Picasso y a la Librería del Reina para comprar El Quijote para niños, es casi lo mismo que El Don Quijote normal, bolsa verde de Hamnet y un t-shirt, porque tenía frio. Me la puse ahí mismo, quitándome la que tenía y el suéter, y otra vez acomodándome la ropa. Me encontré con Carmen Reviriego, guapísima, que preguntó por Manolo.































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