La hermosura de la Anunciación de Tiziano me dejó sin habla


Tintoretto trabajo solo su gran obra maestra, los lienzo de la Scuola de San Rocco 

La verdad que me faltó tiempo para ver la Bienal, pienso volver en septiembre con Taiyana. Mientras algunas anotaciones. Me encantó la exhibición The Golden Legend del León y el Burro (Jacobus de Voragine). Un atardecer Jerónimo estaba en el monasterio cuando de repente un león entró cojeando. Lo saludó, le quitó todas las espinas de su pata lastimada y el león se convirtió en la mascota de los hermanos. Pronto se ocupó de vigilar al burro y acompañarlo a pastar. Un día el pobre asno fue robado por unos mercaderes, Jerónimo lo buscó sin poder encontrarlo. Pero el león sí, encontró a los ladrones. Éstos pidieron perdón por el robo que habían cometido y rogaron a Jerónimo que aceptara la mitad de su envío de aceite a cambio de su bendición. 



Otra noche fuimos al Teatro Fenice (Mahler, Sinfonía n. 1), uno de los más famosos de Europa, construido en 1792. Ahí se interpretaron obras de los cuatro compositores de la época del belcanto: Rossini, Bellini, Donizetti y Verdi, y fue sede de la cena de bodas de Salma Hayek y François-Henri Pinault, el 26 de abril de 2009. 


En la galería de Elga Wimmer, colega de hace años y amiga neoyorkina, no entendí nada, nada, video y libros hechos de acuarelas, esos sí que hermosos. De ahí a la Basílica di Santa Maria Gloriosa dei Frari donde encontramos un monumento en mármol de carrara blanco, homenaje a Antonio Canova (1757 – 1822) artista italiano del neoclasicismo, el mejor escultor europeo desde Bernini.​ Y a la Scuola Grande di San Rocco a ver a los Tintorettos que tanto celebró El Greco. Ahí también la Anunciación de Tiziano (1537), belleza total, elevación del alma, me quedé paralizada. Fue exhibida en la recién construida Scuola, por ahí de diez años antes de la creación del ciclo de Tintoretto que empezó en 1564 y duró más de veinte años. 


Jacopo Tintoretto trabajó casi sin ayuda de colaboradores, pintó paredes, techos, lienzos y más lienzos. Había sido discípulo de Tiziano, luego se alineó con el estilo manierista tosco-romano, con influencia de Miguel Ángel y Jacopo Sansovino, dramatismo y teatralidad de narración, efectos espectaculares, contrastes de iluminación, gestualidad de las figuras, intensidad emotiva y fuertes escorzos de perspectiva, con ejecución rápida, tensa, discontinua. Muy listo el artista, donó a la institución el lienzo central, San Roque en gloria, del santo patrón de la ciudad. Eran tiempos de la peste, y de esa donación le cayó toda la Scuola. 




Según la historia, San Roque enfermó de peste en 1477 y fue curado por un ángel. Poco después, dos hermanos fundaron la confraternidad o scuola. Las scuole grande eran las que contaban con más de 500 miembros. En 1485 la hermandad consiguió los restos mortales de san Roque del sur de Francia, lo que atrajo a muchos fieles y reportó beneficios. Desde entonces se dedicó a las víctimas de la peste. En 1489 se inició la construcción de la iglesia y, en 1516, de la casa de la hermandad. 



El cuadro más monumental es La crucifixión, doce metros de ancho por cinco de alto. Cristo en lo alto de la cruz, al centro, envuelto por aura de luz, a los pies San Juan y las Santas Mujeres. En los lados aparecen soldados y asistentes. John Ruskin (1819 – 1900), uno de los grandes maestros de la prosa inglesa, definió la obra como «superior a todo comentario y a toda alabanza». Agostino Carracci (1557 – 1602) pintor y grabador de transición entre Manierismo y Barroco, hizo en 1589 un famoso grabado de esta obra. El cuadro está firmado MDLXV Tempore Magnifici Domini Hieronimy Rotae Et Collegarum Iacobus Tinctorectus Facebat. Los Tintorettos me parecieron maravillosos, sorpresa y joya de Venecia.

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