País de apagones y falta de combustible, la cultura da imagen de que todo está normal


Pan y circo, danza y artes visuales brillan en la isla surreal 

Noticias de Cuba después de que Trompoloco anunciara que la Isla es amenaza para la seguridad de Estados Unidos. La gente asustada ante una inminente invasión, nadie quiere guerra y nadie quiere a los gringos, sobre todo no quieren a la basura blanca que representa su gobierno. Aparte de esto, todo sigue igual en La Habana, igual a cuando la dejé el diciembre pasado, del año pasado. Los interminables apagones de 8 horas seguidas, o más; falta de lámparas o velas en los hogares, necesidad de comida alta en proteínas, enlatada, compras en pánico de agua; colas interminables de coches en las gasolineras, de madruga y hasta la noche. Para resumir, se puede describir a mi terruño en 2026 como país de apagones y falta de combustibles, país que tiene hambre, pero no tiene esperanza. Gente atrincherada para aguantar ¡Mi Cuba acabada, todo controlado, Gobierno que no cede! 

La apuesta de Estados Unidos es asfixiar para que el pueblo se levante. Asfixiar, pero no se sabe el resultado. ¿Guerra civil, pueblo contra policía y Ejército? Las Embajadas extranjeras se están retirando y cuánto ciudadano tiene posibilidades, se va también. Pobre país abandonado de Dios. 

Con todo y eso la vida cultural brilla, brilla, llena de energía, de alegría y libertad. Que estamos en pleno del Festival de Jazz y esperando el Festival del Libro. ¡Bravo! Mucho turismo norteamericano en los teatros repletos, Teatro Nacional, el Mella, y el Teatro del Museo Nacional de Bellas Artes. Así de surrealista la vida habanera, pan y circo. (Los gringos entran a la isla con visas que apoyan el humanitarismo). 

La danza también espectacular. Ahora mismo danza contemporánea, y en febrero viene el ballet clásico que inaugura con Giselle. La cultura tiene su misión: dar imagen de que la cosa está normal. 

Volviendo a La Habana en diciembre 2025: La Fábrica de Arte FAC, que antes era fábrica de aceite (“El Cocinero”), ahora espacio que combina arte contemporáneo con conciertos, cine, moda y bares. Muy popular en la calle 26, esquina 11 en El Vedado. Me gustaron mucho las piezas de Glenda León, Mabel Poblet, Linet Sánchez, Liset Castillo, Gabriela Reyna, Greta Reyna, Kelvin López -fíjense que la mayoría de los talentos son mujeres-, Adrián Socorro, Nelson Ponce. Los nuevos valores yo diría la joyería bordada de Sandra Herrera, fundadora de la marca cubana Wasasa con plata y conchas y piedras. 




 




"Hábitat: Manifiesto para una Asamblea de Especies en un Jardín en Movimiento", son vergeles, parques, insectos en un proyecto de jardines movibles para la Ciudad de La Habana, me pareció precioso, con sensibilidad y misión, ilusión de una sociedad mejor. Yordan Duke, fotografías del paisaje humano, como los basureros de Tomás Sánchez. Liudmila Velasco, su serie Las Puertas, hace pensar ¿a dónde vas?, ¿qué hay detrás, más allá? La vida aquí, la muerte ahí. Adriana Mugía, serie “Mi primer hogar”, bordado sobre fotografía, lindísimos colores sobre blanco y negro, Alina Sardiñas, “Juegos livianos”, fotógrafa de la serie también, “hay un niño en la calle”. 

 






Mabel Poblet, “My Autumn”, Linet Sánchez, obras arquitectónicas, Moník Molinet, “Rosa planchada”, video performance, deshaciendo y devolviendo una rosa a mi esposo ¡Wow! Liset Castillo, serie “Departure Point”, Enrique Rottenberg, serie “Olvidados”, Martha María Pérez Bravo, “Más que un árbol”, Maya Dagnino, “convertirse en lo que fotografías, convertirse en lo que uno ve, es amar”, bosques en blanco y negro con figuras misteriosas y así, la riqueza del arte en Cuba. Felicidades a todos los artistas y curadores, coleccionistas y amigos de la Fábrica de Arte.

 





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