“No busquen formulas oscuras o misterios, yo les estoy dando pura alegría.”, Brancusi en el Pompidou

Blancura y ligereza, formas simples y ambiguas 

Constantin Brancusi (1876 – 1957) por fin, fui dos veces a esta singular exhibición en el Pompidou, las dos veces me sacaron a la hora que cerraba el museo. Yo no acababa de ver y de gozar, maravillosa exhibición, sentí vuelco en el corazón, mariposas en el estómago, pasión por la vida como arte, arte como forma de vida. Porque él es Rumano, nacido en Pestisani en 1876. Campesino, fue pastor desde los 13 años y aprendió a leer por sí mismo. Empezó a trabajar en una tienda de tallas de madera cuando un filántropo, impresionado, pagó sus estudios en la Escuela de Arte y Oficios de Craiova; siguió a  la Escuela Nacional de Bellas Artes de Bucarest. Por fin, hace 120 años, Constantin cruzó Europa a pie para llegar a París en 1904. Ahí, sus primeros años los pasó lavando platos en restaurantes o cantando en la iglesia ortodoxa rumana, además era violinista. Uno de los primeros artistas del arte moderno, coincidió con Auguste Rodín de quien fue asistente y los Impresionistas, trabajó con Amadeo Modigliani

 
Se hizo amigo de Marcel Duchamp, precursor del arte “radical” o contemporáneo, Pablo Picasso, no hace falta introducirlo, y Guillaume Apollinaire, poeta francés que dio nombre al surrealismo y cuya frase célebre nunca olvidaré, “La belleza no se puede definir, tan solo se puede sentir y admirar”. 

 

En 1912 Brancusi participó en el Salón de los Independientes en París, al año siguiente presentó en Nueva York, Chicago y Boston su escultura Mademoiselle Pogany. Ya cuando era mundialmente famoso decidió visitar su primera patria, Rumania. Hasta 1952, obtuvo la nacionalidad francesa y donó al Museo Charles Pompidou, su taller, con casi cien esculturas. El estudio en sí es una obra de arte, un museo creado por él. La chimenea, mesas, taburetes, todo cincelado por su mano. Ahí vivió en Montparnasse, trabajó y exhibió su obra. Donó todo al gobierno francés, después de su muerte en París el 16 de marzo de 1957. 


El nuevo lenguaje de Brancusi viene de que no hacía esculturas según modelos sino que tallaba y pulía directamente, así llegó a un arte muy original como Princess X. Cuando le preguntaban acerca de su estilo, decía “No busquen fórmulas oscuras o misterios, yo les estoy dando pura alegría.” Su arte era como un crisol de todo lo que pudo ver en París, los clásicos y lo exótico de los museos Louvre y Guimet, así como las pinturas de Paul Gauguin y las experimentaciones cubistas de André Derain. La primera vez que Man Ray, fotógrafo Avant-garde, visitó su estudio, dijo: “Me impresionó más que cualquier catedral, abrumado por la blancura y la ligereza”. Sus formas son simples, sin detalles, pudiera pensarse en ambiguas. El famoso Princess X que escandalizó en su momento parece un teléfono, en realidad es torso de mujer que asemeja un falo. Eco del espíritu de protesta Dada, avocado en la época por Marcel Duchamp, Man Ray y Tristán Tzara, poeta rumano. 


Brancusi quería escapar de la existencia terrestre, por eso sus esculturas de pájaros y vuelos, 30 variantes en mármol, bronce y yeso. Es la serie Birds in Space. “Toda mi vida solo he buscado la esencia del vuelo – ¡qué dicha!” Puliendo sin cesar el bronce logró superficies brillantes, parecidas a espejos. Así la escultura se convierte en “forma en movimiento”. Mis esculturas no deben ser respetadas, Deben de ser amadas y hay que jugar con ellas”, palabras de este artista rumano-francés cuya obra me emocionó.




Comentarios

  1. Muy bonito Nina !

    ResponderBorrar
  2. Es lo máximo esa exposición de Brancusi

    ResponderBorrar
  3. María Jose de la Macorra17 de junio de 2024, 12:02 p.m.

    Me encanta Brancusi! Un beso, Nina.

    ResponderBorrar
  4. Que gran escultor Brancusi, Nina! Su escultura tuvo muchísimo eco en México en muchos escultores de los 70s 80s y 90s, como la obra de Yazpik o la de Antonio Nava

    ResponderBorrar
  5. Nina,
    Muchas Gracias por tu precioso artículo sobre Brancusi . Tengo vividos recuerdos por la belleza de su sala en el Pompidou desde que era yo joven por lo que me imagino lo que debe haber sido esta exhibición temporal . También tenemos la sala suya en MoMA la cual es de mis favoritas . Soy de artes visuales y el arte es mi vida por lo que tendremos mucho que disfrutar conversandolo .
    Muchas gracias a todas por su invitación a su grupo . Mis Abrazos desde Londres , Yvonne

    ResponderBorrar
  6. Me emociona tu emoción. Grande Brancusi <3

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

80 años de Juan Francisco Beckmann Vidal en Tequila, Jalisco, dedicado a Juan Beckmann y Doris Legorreta de Beckmann

Gracias a las amigas y los amigos que me acompañan siempre: hay que vivir bonito

De rojo se fue, llena de amor y de bondad, Amelia Martínez Rivera, 1939 - 2024