La Virgen de Guadalupe y Juan Diego en St.Germain L’Auxerrois


Chemin de Croix en Saint Eustache, Collection Pinnault 

Recordando días en París, después de la exhibición de Brancusi, claro, uno siempre toma fotos de la vista a la ciudad desde arriba del Charles Pompidou. Belleza total. Los edificios uniformes de la renovación de Hausmann, ninguno mayor a los seis pisos de altura, con sus mansardas, un París modernizado, limpio y salubre, que de cualquier forma llevó a muchos parisinos a llorar por la destrucción de sus “antiguas raíces”, el París medieval. Desde ahí veo la Tour Eiffel, Notre Dame, la Saint Sulpice. La mañana siguiente quise desayunar en Café de la Mairie, frente a la fuente de la Place Saint Sulpice, pero estaba completamente lleno. Camino hacia casa de Juan Luis y Tere, los Atelier Morales, y me encuentro con la Brasserie Vagenende, preciosa decoración Art Nouveau, ambiente Belle Époque, boiseries estilo “nouillé” (curvas arabescas) y espejos biselados. Copa de champagne y oeufs mimosa muy ricos. Por Rue de Seine vi un vestido como para la comida de los 80 años de Marusa, conozco la tienda pero no recuerdo su nombre. 




Paso por el pequeñísimo Square Gabriel Pierné, nombrada en honor al organista y compositor y veo la estatua Carolina, pienso en mi hija, la menor, tan brillante periodista. Llego a la parroquia de St.Germain L’Auxerrois, una de las más antiguas de la ciudad, siglo VII, ¡cómo me encantó encontrarme con la imagen de la Virgen de Guadalupe, Reina de México, Emperatriz de las Américas, y la historia de Juan Diego Cuauhtlatoatzin, lo que pasó en la colina del Tepeyac el 12 de diciembre de 1531! Ahora a La Samaritaine entre la rue de Rivoli y el río Sena, la gran tienda de lujo que estuvo cerrada desde el 2005 al 202. Monumento histórico art nouveau y art deco, entro porque hay internet, hago llamadas, recuerdo a Taiyana cuando compró los zapatos de Manolo Blanc, de todos colores; sigo a la Tour St. Jacques, campanario construido entre 1509 y 1523, torre de Santiago destruida con la revolución francesa como tantas otras joyas. Desde aquí salían los peregrinos a Santiago de Compostela, camino que nunca he transitado yo…quizás algún día. En el Atelier Morales, casi al lado de la Tour St. Jacques, veo la serie La Ville et le Désir de Juan Luis Morales y Teresa Ayuso, proyecto que muestra a París como un sueño de deseos y miedos secretos. Son pendones en papel como comics, muy hermosos y sugerentes. 




 

Afuera el Metropolitain, entrada de metro diseñado por el arquitecto francés Hector Guimard a principios del siglo XX, art nouveau de la Belle Époque parisina. Llegamos a la iglesia de St. Eustache, obra maestra gótica tardía construida entre 1532 y 1632 en Les Halles, ahí una obrita en bronce de Keith Haring, artista plástico que murió a los 31 años de sida, último mensaje de esperanza para la humanidad. Luego los dibujos Chemin de croix del cómico y artistas Vincent Gicquel, Cristo en la cruz, sorprendente como Caravaggio, tensión de los músculos que lo hace humano en el sufrimiento. “Quería mostrar el rostro de Cristo sin nada más.” El rostro de la subida al Calvario, encuentro con las mujeres, expresionismo para expresar dolor e incertidumbre: “Los rojos parecen naranjas, los azules parecen verdes, María conserva el azul, Simón viste el verde de la esperanza”, Poncio Pilato desde atrás no tiene color. Serie hecha de singularidades humanas y de lo universal, nos eleva en el acompañamiento de Aquel que ha resucitado, de Aquel de quien somos esbozo, a veces. Me emocioné con estas obras que prestó la Colecction Pinnault, dibujos divinos, la iglesia una joya como Notre Dame. Vimos su historia y los famosos bautizados ahí, Richelieu en 1585, Molière en 1622 y Mme. Pompadour en 1721. 





El barrio se convierte en corredor cultural, está el Louvre, La Collection Pinnault, el Palais Royal y la nueva Fondation Cartier de Jean Nouvel en el emblemático edificio del Louvre Saint-Honoré, que se inaugurará en 2025.


Comentarios

  1. Gracias Nina
    Esta crónica no tiene desperdicio! Buena semana!

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  2. Gracias querida Nina

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  3. Que padre blog Nina, muy entretenido! No conozco la brasserie Vagenande, la apunté en mi lista para la próxima visita; sabes que también hay una Virgen de Guadalupe en la capilla al fondo a la derecha en el Brompton Oratory en Londres, su altar siempre lleno de veladoras. Mil gracias!

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  4. Qué hermoso texto, Nina. Love you!

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