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El mar no acaba nunca de regresar, apenas lo has mirado ya se ha ido, dedicado a Emilio Portugal Rocha

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Sus montañas saladas se alejan, pero vuelven. El gato o la gata color miel bajo la mesa del desayuno. El mismo tono, piso, sillas, bar, mesa de apoyo. Murmullo de mar, olas furiosas. La gata es muy fina. Come con cuidado las verduritas de mi omelette, las separa. Al final limpia el plato. Me la quiero llevar a México, No dice Emilio, su misión es perseguir Tlacuaches aquí. Jamás me han gustado los gatos, aunque esta es tranquila. Me encanta. La veré cuando regrese en dos semanas.  Estoy bronceada como nunca, ahora sí me veo “cubana”. Feliz con la vitamina D, lo mejor para combatir Covid. ¡Qué año este! El 2020 de pandemia, viruela, como quieran llamarle. Estoy oyendo la sinfonía número cinco de Beethoven, música del cielo, alta en sonido pero se va desarrollando en curvas, marea, ondas, oleajes. Vuelvo al mar. Juan Domingo Argüelles de Chetumal,  el mar siempre regresa, sus montañas saladas se alejan, pero vuelven. Abren las cicatrices de arena; rebosan de infinito los ojos ...

Ya no hables, abuela, cállate. Un gran Rolex de oro, dedicado a mis nietos que me acompañaron al mar.

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Playa de cuervos, en el desayuno se juntan  II  El mar no acaba nunca de regresar;  apenas lo has mirado ya se ha ido;  apenas lo has perdido y ya te encuentra     Juan Domingo Arguelles  Chetumal 1958    Un señor arreglaba jardineras, Señorita, señorita, discúlpeme, no puede tomar fotos ¿por qué? es una embajada. De Corea. ¿Corea del norte? No, del Sur. Ah bueno, entonces estamos bien. Es una construcción grande que da a la barranca. Otra con la entrada abierta, ¿aquí se vende algo? No. ¿ Ni muebles? No. Hay un enrejado abierto. No.  Esta es de un ingeniero que se llama Nacho Pohls, viven 4 personas en Monte Ararat, la mansión Art Nouveau más que espléndida. De una rama se tira el pajarillo. Después de las enormes mansiones hay casitas en el último tramo de Parque Vía Reforma hacia Santa Fé. Cruzo Reforma y hay una tienda, Luxury Outlet , vamos a ver. Vestidos y falda Dolce Gabana y zapatos Sergio Rossi, una silla de bejuco azul-verd...

Viaje inolvidable al mar, un noble en el Caribe me embruja, dedicado a Waldo Collazo, amigo querido de Eusebio

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Dale un beso en la frente de mi parte, “no subir esto a internet, la gente burla de mí…”   De la noche a la mañana acepto la invitación, las oportunidades se dan una vez, se aprovechan o no. Empaco rápido en una maleta chica de mano. Gorra y sombrero para protección contra el sol. Adelante. Llego a la cita. Saludo a mi anfitrión en su oficina, su sonrisa me ofrece confort. Subimos muchas escaleras, en la azotea espera el helicóptero. Caray, no había trepado a uno desde épocas de la campaña del candidato único Miguel de la Madrid en 1982, no, perdón, abordamos Joel y yo en Palm Beach para tomar otro avión que nos llevó a República Dominicana, pero es otra historia. Ahora la Ciudad de México es tan grande como el Valle, colinas, montes y pinos verdes, mapa y cartografía. Llegamos a Toluca y de ahí en jet XA-AZT al grandioso aeropuerto de Acapulco, vacío. Nos recoge una camioneta blanca con aire acondicionado y a la casa Shangri La en Las Brisas, todo en hora y media. Recibe Esther. U...

Las aceras de mi barrio son hermosas, son hermosas, dedicado a Nancy Mookiena

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Deliciosa caminata por Sierra Paracaima, todos  encerrados   Por Sierra Paracaima las aceras de mi barrio son  hermosas, son hermosas. Iba con esa cantaleta recién  inventada “son hermosas, son hermosas”. Feliz  paseando por esta calle de mansiones, casas curiosas,  palmas blancas, pinos, pirules, Sotol verde, árboles  de Júpiter, Chochas y Casuarinas.  Además flores como  el Hibiscus marítimo, Hierba del susto africano,  Plumbago, Verbena rastrera, Copa de oro y Avecilla.  Deliciosa caminata, las aceras de mi barrio son  hermosas, son hermosas. Casas bi-colores azul añil y naranja fuerte, verde perico  y beige, verde y arena, rosa y gris; otras en rosa pastel,  amarillo intenso, verde, durazno. Hay puertas reales y  otras mínimas. Bardas gigantes en gris prisión, otras  cubiertas de hiedra o con altos árboles delante. Árboles  que enredan, que entran al jardín, que rompen bardas o  dan paso a cer...

Hizo veredas a machetazos entre las matas, hierbas y espinas, dedicado a Esther Pliego de Salinas

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Las Chachalacas cantan ¡Gurrah! ¡Gurrah! mientras Urracas alborotan entre Palmas, Bromelias, Helicondias y rocas La mujer rubia de ojos de mar y reflejos de luz brillante es menuda. Se mueve rápido como venado de cola blanca entre árboles y plantas que son vida y pasión, que ella algún día soñó cuando hizo veredas por la maleza paso a paso, machetazo a machetazo. Por la montaña. Era gruesa, verde, profunda y exuberante aquella maleza. Cuidando cada árbol se formaron las sendas: laberinto sinuoso, bello como el “Para Elisa” de Beethoven. Imagino al pianista y bailarinas delicadas como porcelanas de Meisen. Siento lo etéreo y mágico, aire puro donde las Chachalacas cantan  ¡Gurrah! ¡Gurrah!  y las Urracas bonitas con cola azul y copetitos se alborotan. Árboles se estremecen con el viento húmedo del Trópico, misterio y romance del Palo Mulato. Se pela precioso, mira, dice Esther, da unos colores verdes y rojos. Ella es muy hermosa, carácter y sentido común. Fortaleza interior sob...

Acapulco playa de Cuervos, hay muchas cosas que nosotros no sabemos del mar, dedicado a Hugo Salinas Price

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El servicio entero corría detrás de Teo, pues era el heredero . Mariana llegó de la Ciudad de México, ella misma se hizo esas trenzas con listones, tiene ojos bonitos. Adelina, beba de ocho meses está en brazos de su mamá, Abuelita las acompañan, “no” dice la mamá “no sentimos problemas de violencia, vivimos muy a gusto aquí”. El niño Ángel con cubeta y 5 peces para comer. En el mar está Félix con la red, amigo de su padre, con la red, tiene 5 hijos. Los de la Escuela de PUMA corren en circulo, rápido, más rápido. Todavía no regresan a las actividades normales, el deporte y la cultura lo dejan en último término afirma el entrenador Ariel Álvarez. Lo que no saben es que el sistema inmunológico necesita ejercicios, encerrados se van a enfermar más.    –¿Cuántos niños tienes?  –Antes de cerrar 90 niños, ahora esperemos que con esta nueva normalidad regresen, es entendible que los papás están con un temor sicológico muy fuerte respecto a lo que es la pandemia.  – ...