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Mostrando las entradas de enero, 2026

IX: La Habana y Soroa. Malanga en San Cristóbal, Carlos sonriente como siempre

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Jardín Botánico Orquideario de Soroa, preciosidad de árbol que mandó Cristóbal Colón, Malévolo, Asesino y Bueno  El restaurante San Cristóbal en La Habana está en San Rafael e/ Lealtad y Campanario. Ahí fue a comer el presidente Obama con Michèlle y sus hijas en su viaje a Cuba, ahí he llevado a coleccionistas de Estados Unidos, Europa y México en los famosos “ninart-havana tours”. No es caro, está lleno de relojes antiguos, fotografías de gente famosa y de santos de la religión yoruba. Y Carlos , el dueño, es un encanto, grande y alto, con voz sonora y sonriendo como siempre, lindo personaje. Con mandil impoluto, blanco. Siempre nos manda charola de botanas. Tantas veces ahí con mis grupos, tantas competencias, la mejor vestida, ganaba Paola Chedraui , y el más simpático, claro, Antonio Suárez . Mientras que Clemente Serna escribía cartitas de amor a La Chacha , tú eres la más bonita , decía una que pude interceptar. Pescado a la plancha y mi puré de Malanga. Ay, cómo extraño l...

VIII. La Habana. A bailar frente al mar, brisa y olor a olas, Antonio Espinoso Fruto, impactante

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Felicidades galería La Acacia y Humberto Díaz, arte fuera de serie  Comer al restaurante Nao , nuevo y caro, que se decía Cocina-Fusion, whatever that means . Nos peleamos con el mesero y luego con el administrador por un puré de malangas. Seguimos a Doña Eutimia de siempre, por Plaza de la Catedral, el mejor de comida cubana. Bistec de cerdo, arroz y frijoles. Luego a la tienda en la plaza donde hay joyas de Jorge Gil , que trabaja el titanio como un rey. Me miró un anillo divino, con zirconia redonda, grande. No sé cómo lo dejé ahí, lo abandoné. Hoy sigo pensando en él. A casa, me cayeron mal los frijoles. Salí a caminar por Miramar , terminé bailando rico frente al mar, baila y baila, no te detengas. Feliz. Las cosas más sencillas, brisa, mar, música, baile. Después no pude dormir por los frijoles.  Llegamos al salón de belleza, no nos atendieron y eso que queríamos comprar una peluca de 250 dólares. Nos fuimos a la galería La Acacia , que desde 1981 forma parte de la his...