VIII. La Habana. A bailar frente al mar, brisa y olor a olas, Antonio Espinoso Fruto, impactante
Felicidades galería La Acacia y Humberto Díaz, arte fuera de serie Comer al restaurante Nao , nuevo y caro, que se decía Cocina-Fusion, whatever that means . Nos peleamos con el mesero y luego con el administrador por un puré de malangas. Seguimos a Doña Eutimia de siempre, por Plaza de la Catedral, el mejor de comida cubana. Bistec de cerdo, arroz y frijoles. Luego a la tienda en la plaza donde hay joyas de Jorge Gil , que trabaja el titanio como un rey. Me miró un anillo divino, con zirconia redonda, grande. No sé cómo lo dejé ahí, lo abandoné. Hoy sigo pensando en él. A casa, me cayeron mal los frijoles. Salí a caminar por Miramar , terminé bailando rico frente al mar, baila y baila, no te detengas. Feliz. Las cosas más sencillas, brisa, mar, música, baile. Después no pude dormir por los frijoles. Llegamos al salón de belleza, no nos atendieron y eso que queríamos comprar una peluca de 250 dólares. Nos fuimos a la galería La Acacia , que desde 1981 forma parte de la his...