Entradas

Día 3, miércoles 6, París

Imagen
La Vierge de la Saint Sulpice, me dejo llevar entre sus nubes Un día perfecto, secreto, inaudito y destinado  Mouseé Marmottan Monet Muy temprano hice los ejercicios para las rodillas, sacando un tapete de yoga rojo. Un baño rápido y bajé a desayunar con mi amiga. La llevé después a conocer L’église de la Saint Sulpice. Inmensa, la más grande de París construida en 1733 cuyos techos y cúpulas veo y casi puedo tocar desde la ventana de mi cuarto número 14 del Relais St. Sulpice, hotel que había sido casa particular, al que vengo desde hace 30 años. Tantas ferias FIAC de las que fui galería pionera mexicana. Como siempre entré a la Chapelle de la Vierge, primera construcción de esta iglesia de un   quartier   que se desarrollaba de prisa. La Virgen y el niño sobre el gran núcleo de nubes son de mármol blanco y es en ese cuerpo esférico de meteoros donde cada año me dejo llevar.   De ahí seguí sola a L’église de Saint Germain-des-Prés, como ...

Día 1, Junio 4, lunes

Imagen
Para irte de viaje: Esta tarde a las 19:55 salgo a Europa a los eventos de arte del mes de junio:  Bienal de Berlín, Art Basel ,  Manifiesta Palermo. Despues   daré una vuelta por Sicilia, Nápoles, La Toscana y París. Soy muy privilegiada. Ya hice Yoga a las 6:30 am y ahora que son las 8:17 estoy de vuelta en mi cama esperando un delicioso desayuno y comiendo una manzana mientras tanto. Tengo que tomar la píldora para la gastritis y con el desayuno otras múltiples para la depresión, hormonas, vitaminas. He pensado contarles justo en este día unas de las reglas que han regido mi vida. Todos somos diferentes así que tendremos normas diferentes. Pero igual estas les divierten: Mi Tahcito querido, todos los dias pienso en ti 1.  No tienes derecho a amargarte  bajo ninguna circunstancia, porque eres educado, hablas idiomas, tienes capacidad de trabajar, familia, techo, haces ejercicio y te gusta la música, literatura, y la cultura e...

Sangre

Imagen
Hasta a don Samuel Ruiz le tocó La escena del crimen – ¡Lara!¡Lara! – era su nieto Milinko gritando –¿Estás sangrando? – todo esto de un piso a otro, ella en el tercero, desde las oficinas de su galería; él en el segundo donde estaban las habitaciones. Una escalera de caracol unía estos niveles.  –¡Claro que no estoy sangrando! – ¡Lara! ¿Está sangrando Tachito? Eran las 11:30 de la mañana, Lara estaba con el profesor de alemán y en otro escritorio Ginger, curadora de la galería. Julián, el Director, andaba fuera entregando obras de arte. Rápido Lara y Ginger salieron a la terraza a buscar al perro recuperado, grande aunque no enorme, negro y color café, siempre con una carita de preocupación. Entre las mujeres voltearon al perro de panza, lo revisaron perfectamente, luego otra vez en cuatro patas, le abrieron el hocico, buscaron en las orejas, el lomo, la cola. -¡Tachito no sangra! –gritó Lara. – ¡Baja! ¡Baja! En cuanto bajó se armó la revolución. Er...