Día 3, miércoles 6, París
La Vierge de la Saint Sulpice, me dejo llevar entre sus nubes Un día perfecto, secreto, inaudito y destinado Mouseé Marmottan Monet Muy temprano hice los ejercicios para las rodillas, sacando un tapete de yoga rojo. Un baño rápido y bajé a desayunar con mi amiga. La llevé después a conocer L’église de la Saint Sulpice. Inmensa, la más grande de París construida en 1733 cuyos techos y cúpulas veo y casi puedo tocar desde la ventana de mi cuarto número 14 del Relais St. Sulpice, hotel que había sido casa particular, al que vengo desde hace 30 años. Tantas ferias FIAC de las que fui galería pionera mexicana. Como siempre entré a la Chapelle de la Vierge, primera construcción de esta iglesia de un quartier que se desarrollaba de prisa. La Virgen y el niño sobre el gran núcleo de nubes son de mármol blanco y es en ese cuerpo esférico de meteoros donde cada año me dejo llevar. De ahí seguí sola a L’église de Saint Germain-des-Prés, como ...